Poner en marcha y desarrollar un proyecto empresarial implica tomar decisiones diferentes en cada etapa. Al principio podéis necesitar financiación para empezar, mientras que más adelante quizá queráis invertir, contratar, digitalizar procesos o hacer crecer la empresa.

 

Las ayudas para emprendedores pueden facilitar algunas de esas actuaciones, pero no existe una única subvención válida para cualquier proyecto.

 

Las oportunidades dependen de factores como vuestra situación, la forma jurídica, el territorio, el sector, la inversión prevista y el momento en el que se encuentre el negocio.

 

Por eso, antes de buscar convocatorias al azar, conviene identificar en qué fase está vuestro proyecto y qué necesitáis conseguir.

 

 

¿Qué ayudas puede solicitar un emprendedor?

 

Las ayudas para emprendedores pueden adoptar distintas formas y responder a objetivos muy diferentes.

 

Podéis encontrar subvenciones, programas de financiación, bonificaciones, incentivos o instrumentos específicos destinados a impulsar determinadas inversiones y proyectos empresariales.

 

Pero hay una cuestión importante: ser “emprendedor” no constituye por sí mismo una forma jurídica.

 

Dependiendo de vuestra situación, la solicitud puede corresponder a un autónomo, una sociedad, una pyme, una empresa de nueva creación u otro tipo de entidad.

 

Por eso, antes de valorar una convocatoria, debéis comprobar quién figura realmente entre sus beneficiarios.

 

 

Tipos de ayudas para emprendedores según la fase del negocio

 

Una forma práctica de organizar la búsqueda es hacerlo según el momento en el que se encuentra vuestro proyecto.

 

1. Ayudas para poner en marcha un proyecto

Durante las primeras fases podéis encontrar programas relacionados con emprendimiento, autoempleo o creación de nuevas empresas.

 

Estas convocatorias pueden establecer requisitos vinculados a la fecha de inicio, la constitución de la empresa, la situación profesional anterior o el territorio donde vais a desarrollar la actividad.

 

Si vuestro objetivo concreto es financiar los gastos necesarios para abrir un negocio, conviene analizar también las ayudas específicas destinadas a esa fase, ya que pueden tener requisitos propios.

 

 

  1. Ayudas para realizar inversiones

Cuando el negocio ya está definido, puede ser necesario realizar inversiones para desarrollar o mejorar la actividad.

 

Las ayudas a emprendedores para inversión pueden estar relacionadas, según la convocatoria, con actuaciones como:

 

  1. Adquisición de maquinaria o equipamiento.
  2. Modernización de instalaciones.
  3. Incorporación de tecnología.
  4. Mejora de procesos productivos.
  5. Determinadas inversiones necesarias para ampliar la actividad.

 

No todos los gastos que realiza una empresa tienen automáticamente la consideración de gastos subvencionables.

 

Por eso debéis comparar vuestra inversión con las bases reguladoras de cada programa antes de comprometer el gasto.

 

  1. Ayudas para digitalización

La digitalización puede convertirse en una necesidad tanto al inicio como durante el crecimiento de un negocio.

 

Dependiendo de los programas disponibles, podéis encontrar apoyo para incorporar software, automatizar procesos, mejorar la gestión de datos o introducir nuevas herramientas tecnológicas.

 

El punto de partida debería ser siempre una necesidad concreta.

 

Antes de buscar una subvención para digitalización, definid qué proceso queréis mejorar y qué inversión necesitáis realizar para conseguirlo.

 

  1. Ayudas para proyectos innovadores

Si vuestro proyecto desarrolla un nuevo producto, servicio, proceso o tecnología, también podéis encontrar programas relacionados con innovación e I+D+i.

 

En estas convocatorias suele cobrar especial importancia la calidad del proyecto.

 

No basta con que la empresa sea nueva o que la idea resulte diferente. Las bases pueden exigir un determinado grado de innovación, viabilidad técnica, capacidad financiera o impacto previsto.

 

Por eso conviene analizar primero las características del proyecto antes de decidir qué programa puede encajar.

 

  1. Ayudas para contratación y creación de empleo

Cuando el proyecto empieza a crecer, incorporar personal puede ser uno de los siguientes pasos.

 

Existen diferentes instrumentos públicos relacionados con contratación y empleo que pueden incluir subvenciones, incentivos o bonificaciones.

 

Sus condiciones pueden depender de:

 

  1. El tipo de contrato.
  2. Las características de la persona contratada.
  3. La duración de la contratación.
  4. El territorio.
  5. El programa concreto

 

También conviene diferenciar las subvenciones directas de las bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, ya que funcionan de manera distinta.

 

  1. Ayudas para crecer y consolidar la empresa

Emprender no termina cuando el negocio comienza a funcionar.

 

Una empresa que ya lleva tiempo operando puede necesitar financiación para ampliar instalaciones, entrar en nuevos mercados, modernizar procesos o desarrollar nuevas líneas de negocio.

 

Por eso también existen programas dirigidos a empresas que quieren crecer o consolidar su actividad.

 

En esta etapa, probablemente resulte más útil buscar ayudas según la inversión que queréis realizar que limitarse a utilizar la palabra “emprendedor”.

 

 

Las ayudas no dependen únicamente de la fase del proyecto

 

La etapa en la que se encuentra vuestro negocio es importante, pero no es el único criterio.

 

Las subvenciones para emprendedores pueden variar también según distintas características del proyecto y de sus promotores.

 

El territorio

 

Muchas convocatorias dependen de la comunidad autónoma, provincia o municipio donde se desarrolla la actividad.

 

Esto significa que dos proyectos similares pueden encontrar oportunidades diferentes simplemente por estar ubicados en territorios distintos.

 

El perfil de los promotores

Algunos programas establecen requisitos relacionados con determinados colectivos o situaciones.

 

Por ejemplo, pueden existir líneas específicas para jóvenes emprendedores, determinados perfiles profesionales o personas que parten de una situación laboral concreta.

 

Si sois jóvenes y vuestro perfil puede ser un criterio de acceso, conviene revisar específicamente las ayudas para jóvenes emprendedores.

 

El sector de actividad

No todas las convocatorias están abiertas a cualquier sector.

 

Puede haber programas específicos para industria, comercio, turismo, actividades rurales, tecnología, economía social u otras áreas determinadas.

 

También pueden existir sectores expresamente excluidos.

 

El tamaño y la antigüedad de la empresa

Algunas ayudas están dirigidas únicamente a autónomos o microempresas. Otras pueden estar disponibles para pymes o empresas de mayor tamaño.

 

La antigüedad también puede ser relevante.

 

Una empresa recién constituida puede cumplir los requisitos de una convocatoria que ya no estaría disponible para un negocio con varios años de actividad, y viceversa.

 

 

¿Qué requisitos debéis revisar antes de solicitar una ayuda?

 

Cuando encontréis una convocatoria que parece interesante, conviene comprobar primero los criterios básicos de elegibilidad.

 

Revisad:

 

  1. Quién puede solicitarla. Comprobad la forma jurídica, tamaño y características exigidas al beneficiario.
  2. Dónde debe desarrollarse el proyecto. Revisad el ámbito territorial de la ayuda.
  3. Qué actividades están admitidas. Algunas convocatorias están limitadas a determinados sectores.
  4. Qué gastos son subvencionables. No toda inversión empresarial puede incluirse en una subvención.
  5. Cuándo puede comenzar el proyecto. Determinados gastos realizados antes de la fecha permitida pueden quedar excluidos.
  6. Qué inversión mínima o máxima se exige. Algunas líneas establecen límites económicos.
  7. Qué porcentaje puede financiarse. La subvención puede cubrir solo una parte del proyecto.
  8. Qué obligaciones posteriores existen. Puede ser necesario mantener la actividad, la inversión o el empleo durante un periodo determinado.
  9. Qué requisitos administrativos debéis cumplir. Entre otras condiciones, puede exigirse estar al corriente de las obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.

 

Si vuestro proyecto no cumple alguno de los requisitos esenciales, probablemente no tenga sentido preparar la solicitud.

 

 

¿Qué documentación podéis necesitar?

 

La documentación dependerá de cada convocatoria, pero tener organizada la información básica de vuestro proyecto facilita mucho el proceso.

 

Puede resultar útil preparar:

 

  1. Datos de la empresa o persona promotora.
  2. Descripción del proyecto.
  3. Actividad económica.
  4. Localización.
  5. Fecha de inicio o constitución.
  6. Presupuesto previsto.
  7. Relación de inversiones.
  8. Presupuestos u ofertas de proveedores.
  9. Previsiones económicas básicas.
  10. Objetivos y resultados esperados.

 

Una convocatoria concreta puede exigir mucha más documentación, pero disponer de esta base permite valorar rápidamente si merece la pena continuar.

 

 

¿Dónde buscar ayudas para emprendedores en España?

 

Las ayudas para emprendedores en España pueden proceder de diferentes Administraciones y organismos.

 

En lugar de revisar cientos de convocatorias sin un criterio claro, podéis organizar la búsqueda por niveles:

 

  1. Programas estatales.
  2. Convocatorias de vuestra comunidad autónoma.
  3. Ayudas provinciales.
  4. Programas municipales.
  5. Organismos públicos de financiación y apoyo empresarial.
  6. Convocatorias vinculadas a innovación, digitalización o inversión.
  7. Programas financiados con fondos europeos.

También es importante consultar siempre la información oficial.

 

Una convocatoria que continúa apareciendo en Google puede haber cerrado, modificado sus condiciones o publicado una nueva edición.

 

 

¿Cómo saber qué ayudas encajan con vuestro proyecto?

 

Antes de buscar nombres concretos de subvenciones, definid primero vuestra situación.

 

Podéis empezar respondiendo estas preguntas:

 

  1. ¿En qué fase se encuentra el proyecto? Idea, puesta en marcha, crecimiento o consolidación.
  2. ¿Qué necesitáis hacer? Invertir, contratar, innovar, digitalizar, ampliar o desarrollar una nueva línea.
  3. ¿Dónde se realizará el proyecto?
  4. ¿Qué forma jurídica tenéis o vais a adoptar?
  5. ¿Cuánto tenéis previsto invertir?
  6. ¿Cuándo queréis ejecutar el proyecto?
  7. ¿Qué parte de la inversión podéis asumir con recursos propios?

 

Estas respuestas permiten reducir considerablemente el número de convocatorias que merece la pena estudiar.

 

La búsqueda deja de ser “qué ayudas existen” y pasa a ser “qué ayudas pueden financiar lo que realmente queremos hacer”.

 

 

No empecéis por la cuantía de la subvención

 

Una ayuda de importe elevado puede llamar mucho la atención.

 

Pero la cantidad máxima anunciada no determina si una convocatoria resulta adecuada para vuestro proyecto.

 

Antes de valorar la cuantía, comprobad qué porcentaje de la inversión puede financiarse, qué gastos admite, cuándo se realiza el pago y qué obligaciones tendréis que asumir.

 

También debéis tener en cuenta vuestra propia capacidad financiera.

 

Una subvención puede cubrir una parte del proyecto, pero podéis necesitar recursos suficientes para ejecutar la inversión antes de recibir el pago.

 

 

Comprobad siempre las bases reguladoras y la convocatoria vigente

 

Cuando encontréis una posible ayuda, no os quedéis únicamente con un artículo, una publicación en redes sociales o un resumen.

 

La información que determina realmente cómo funciona el programa se encuentra en su documentación oficial.

 

Comprobad:

 

  1. Las bases reguladoras.
  2. La convocatoria vigente.
  3. El plazo de solicitud.
  4. Los beneficiarios admitidos.
  5. Las actuaciones subvencionables.
  6. Los gastos elegibles.
  7. Los criterios de valoración.
  8. Las obligaciones posteriores.
  9. Las posibles modificaciones publicadas.

 

Esto resulta especialmente importante porque las condiciones pueden cambiar entre una convocatoria y la siguiente.

 

 

No adaptéis vuestro proyecto únicamente para conseguir una ayuda

 

Las ayudas públicas pueden facilitar una inversión, pero no deberían determinar por completo vuestra estrategia.

 

Si necesitáis digitalizar procesos, contratar personal, desarrollar un nuevo producto o ampliar vuestra capacidad, tiene sentido comprobar si existe financiación pública que pueda acompañar esa decisión.

 

Lo que resulta menos recomendable es realizar una inversión innecesaria únicamente porque existe una subvención disponible.

 

Primero debe existir una necesidad real.

 

Después podéis buscar la financiación que mejor encaje con ella.

 

 

Empezad por identificar en qué punto está vuestro proyecto

 

No necesitáis conocer todas las ayudas para emprendedores disponibles en España.

 

Necesitáis saber dónde está vuestro negocio ahora y cuál es el siguiente paso que queréis dar.

 

Definid el proyecto, la inversión, el territorio y los plazos. A partir de ahí será mucho más sencillo identificar qué convocatorias merece la pena estudiar.

 

En La Fábrica de Subvenciones podemos analizar vuestro proyecto y revisar qué líneas de financiación pueden encajar con la fase y las necesidades de vuestra empresa.

 

Contadnos qué queréis poner en marcha o mejorar y revisamos qué opciones merece la pena estudiar.