Poner en marcha un negocio siendo joven puede ofrecer muchas posibilidades, pero también suele implicar una dificultad muy concreta: disponer de recursos suficientes para empezar.

 

Quizá ya tengáis clara la idea, pero todavía necesitéis financiar una inversión, comprar equipamiento, constituir una empresa o asumir los primeros gastos del proyecto.

 

En ese momento es habitual empezar a buscar ayudas para jóvenes emprendedores.

 

El problema es que no existe una única subvención aplicable a cualquier persona joven que quiera emprender en España.

 

Las oportunidades dependen de la edad, el territorio, la forma jurídica, la fase del proyecto, la inversión prevista y las convocatorias vigentes.

 

Por eso conviene conocer qué opciones merece la pena revisar y qué requisitos pueden determinar que vuestro proyecto encaje.

 

 

¿Existen ayudas específicas para jóvenes emprendedores?

 

Sí pueden existir subvenciones para jóvenes emprendedores y programas en los que la edad de las personas promotoras sea uno de los requisitos.

 

Sin embargo, no todas las oportunidades destinadas a un proyecto joven llevan necesariamente la palabra “joven” en el nombre.

 

También podéis acceder a programas generales dirigidos a:

 

  1. Emprendimiento.
  2. Creación de empresas.
  3. Inversión empresarial.
  4. Innovación y startups.
  5. Financiación de nuevos proyectos.
  6. Digitalización.
  7. Autoempleo.
  8. Determinados sectores o territorios.

 

Por eso, limitar la búsqueda exclusivamente a convocatorias para jóvenes puede hacer que dejéis fuera programas interesantes.

 

La edad puede ampliar vuestras opciones, pero el proyecto sigue siendo el elemento principal.

 

 

¿Qué edad se considera joven para solicitar una ayuda?

 

No existe una edad única aplicable a todas las ayudas para jóvenes emprendedores.

 

Cada convocatoria establece sus propios requisitos y puede utilizar límites de edad diferentes.

 

También puede fijar el cumplimiento del requisito en una fecha determinada, como el momento de presentar la solicitud, darse de alta o constituir la empresa.

 

Por eso no conviene aplicar reglas generales del tipo “si tenéis menos de 30 años podéis solicitar cualquier ayuda para jóvenes”.

 

Además de la edad, una convocatoria puede tener en cuenta:

 

  1. Vuestra situación laboral anterior.
  2. La fecha de alta como autónomos.
  3. La fecha de constitución de la empresa.
  4. El domicilio o centro de trabajo.
  5. El lugar donde se realiza la inversión.
  6. El sector de actividad.
  7. Las características del proyecto.

Siempre debéis comprobar la definición de “joven” que figura en las bases reguladoras de cada programa.

 

 

Tipos de ayudas para jóvenes emprendedores que conviene revisar

 

Las oportunidades pueden responder a necesidades muy diferentes. Por eso es mejor organizar la búsqueda según lo que necesitéis para desarrollar vuestro proyecto.

 

1.  Ayudas para emprendimiento y puesta en marcha

Algunos programas están diseñados para favorecer la creación de nuevos negocios y facilitar los primeros pasos de un proyecto empresarial.

 

Dependiendo de la convocatoria, pueden existir requisitos relacionados con:

 

  1. La edad.
  2. La situación laboral previa.
  3. La fecha de inicio del proyecto.
  4. La constitución reciente de una empresa.
  5. El territorio donde desarrollaréis la actividad.
  6. La obligación de mantener el negocio durante un periodo determinado.

Si vuestro proyecto se desarrolla específicamente como trabajadores autónomos recién dados de alta, también conviene revisar las ayudas para nuevos autónomos, ya que responden a una intención y unos requisitos más concretos.

 

2. Ayudas para la inversión inicial

Empezar un proyecto suele exigir una inversión.

 

Equipamiento, maquinaria, herramientas, mobiliario, software o instalaciones son algunos de los gastos que podéis necesitar.

 

Determinadas convocatorias permiten financiar una parte de estas inversiones, aunque debéis comprobar qué considera cada programa un gasto subvencionable.

 

También pueden existir importes mínimos, porcentajes máximos de financiación o fechas a partir de las cuales pueden realizarse los gastos.

 

Por eso, si todavía no habéis comprometido la inversión, revisar las posibles ayudas con antelación puede facilitar la planificación.

 

3. Ayudas para crear una empresa

Emprender no significa necesariamente darse de alta individualmente como autónomo.

 

También podéis constituir una sociedad, desarrollar un proyecto con otros socios o crear una empresa con vocación de crecimiento.

 

En estos casos conviene comprobar si existen programas dirigidos a empresas de reciente creación.

 

La fase en la que se encuentra vuestro proyecto puede ser determinante:

 

  1. Idea todavía sin constituir.
  2. Empresa recién creada.
  3. Proyecto que ya ha comenzado su actividad.
  4. Empresa joven que busca crecer.

 

Cada situación puede dar acceso a oportunidades diferentes.

 

4. Ayudas para proyectos innovadores y startups

Si vuestro proyecto incorpora tecnología, desarrolla un nuevo producto o servicio o presenta un componente de innovación, podéis ampliar la búsqueda hacia programas para startups e innovación.

 

En estas líneas, la edad de los promotores puede dejar de ser el requisito principal.

 

Normalmente cobra más importancia el propio proyecto: qué solución propone, qué tiene de innovador, qué desarrollo necesita y qué capacidad tiene la empresa para ejecutarlo.

 

Esto permite acceder a vías de financiación que no están dirigidas específicamente a jóvenes, pero que pueden encajar mejor con vuestro modelo de negocio.

 

5. Programas generales que también pueden encajar con jóvenes emprendedores

No todas las oportunidades relevantes serán exclusivas para vuestro perfil.

 

También podéis encontrar programas generales de digitalización, internacionalización, sostenibilidad, contratación o inversión empresarial.

 

Por eso conviene combinar dos criterios al buscar financiación:

 

quiénes sois y qué necesita vuestro proyecto.

 

Una subvención general puede encajar mejor con vuestra inversión que otra dirigida exclusivamente a jóvenes.

 

 

¿Dónde buscar ayudas para jóvenes emprendedores en España?

 

Las ayudas para jóvenes emprendedores en España pueden proceder de distintos niveles de la Administración y de diferentes organismos públicos.

 

Conviene revisar:

 

  1. Programas estatales.
  2. Convocatorias de vuestra comunidad autónoma.
  3. Ayudas de diputaciones y entidades provinciales.
  4. Programas municipales.
  5. Organismos públicos de apoyo empresarial.
  6. Programas relacionados con emprendimiento e innovación.
  7. Convocatorias financiadas mediante fondos europeos.

 

No es necesario revisar todas las fuentes a la vez.

 

Empezad por definir tres datos: dónde desarrollaréis el proyecto, qué queréis hacer y en qué fase os encontráis.

 

Con esa información resulta mucho más sencillo descartar convocatorias que no tienen relación con vuestro caso.

 

 

¿Qué requisitos debéis revisar primero?

 

Cuando encontréis una convocatoria interesante, no empecéis por comprobar cuánto dinero ofrece.

 

Primero debéis confirmar vuestra elegibilidad.

 

Revisad:

 

  1. Edad. Comprobad el límite y la fecha en la que debe cumplirse.
  2. Situación profesional. Puede exigirse una situación laboral determinada antes del inicio.
  3. Fecha de constitución o alta. Algunas líneas están reservadas a proyectos creados dentro de un periodo concreto.
  4. Ubicación. Confirmad dónde debe desarrollarse el proyecto o realizarse la inversión.
  5. Actividad económica. Algunas convocatorias excluyen determinados sectores.
  6. Inversión mínima. Comprobad si existe un presupuesto mínimo y qué gastos son subvencionables.
  7. Permanencia. Puede exigirse mantener la actividad o la inversión durante un plazo determinado.
  8. Situación administrativa. Puede ser necesario estar al corriente de las obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.

 

Si no cumplís alguno de los requisitos esenciales, la cuantía máxima de la subvención deja de ser relevante.

 

 

¿Conviene buscar las ayudas antes o después de empezar?

 

Siempre que sea posible, conviene revisar las oportunidades antes de realizar inversiones importantes.

 

Esto no significa que debáis retrasar vuestro proyecto indefinidamente mientras esperáis una subvención.

 

Sin embargo, determinadas bases reguladoras establecen fechas concretas a partir de las cuales pueden realizarse las inversiones.

 

Comprar equipamiento, iniciar unas obras o firmar determinados contratos antes de la fecha permitida podría hacer que esos gastos dejasen de ser subvencionables.

 

Si ya habéis empezado, tampoco significa que hayáis perdido todas las opciones.

 

Simplemente tendréis que buscar programas compatibles con la fase en la que se encuentra vuestro proyecto.

 

 

¿Qué preparar antes de solicitar una subvención?

 

No necesitáis elaborar un expediente completo antes de encontrar una convocatoria.

 

Sí conviene tener organizada la información básica del proyecto:

 

  1. Actividad que queréis desarrollar.
  2. Lugar donde se desarrollará.
  3. Forma jurídica prevista o actual.
  4. Fecha de inicio o constitución.
  5. Productos, servicios o soluciones que ofreceréis.
  6. Inversiones necesarias.
  7. Presupuesto aproximado.
  8. Personas que forman parte del proyecto.
  9. Previsión básica de ingresos.
  10. Objetivos de la inversión.

 

Esta información facilita tanto la búsqueda como la posterior preparación de la solicitud.

 

Además, permite comprobar si la inversión responde realmente a una necesidad del negocio.

 

 

No elijáis una ayuda solo porque esté dirigida a jóvenes

 

Que una convocatoria incluya la palabra “joven” no significa automáticamente que sea la mejor opción.

 

Podéis encontrar una subvención específica para jóvenes que financie actuaciones que vuestro proyecto no necesita y, al mismo tiempo, una ayuda empresarial general perfectamente alineada con vuestra inversión.

 

En ese caso, la segunda tendría mucho más sentido.

 

El objetivo no debería ser conseguir “una ayuda para jóvenes”.

 

Debería ser encontrar financiación que facilite una actuación necesaria para desarrollar vuestro proyecto.

 

Vuestra edad puede ampliar el número de oportunidades, pero no debería condicionar la estrategia del negocio.

 

 

Comprobad siempre que la información esté actualizada

 

Las subvenciones para jóvenes emprendedores pueden cambiar de un año a otro.

 

Las convocatorias terminan, se publican nuevas ediciones y pueden modificarse los presupuestos, requisitos o plazos.

 

Antes de tomar una decisión, comprobad:

 

  1. El organismo responsable.
  2. La fecha de publicación.
  3. El plazo de solicitud.
  4. Las bases reguladoras.
  5. El territorio.
  6. Los requisitos de edad.
  7. La fecha de alta o constitución.
  8. Los gastos subvencionables.
  9. Las posibles modificaciones posteriores.

 

Un artículo antiguo puede serviros para descubrir que existe determinado tipo de programa, pero la fuente oficial debe ser siempre la referencia para conocer las condiciones vigentes.

 

 

Utilizad las ayudas para desarrollar un proyecto que tenga sentido

 

 

Ser joven puede abrir determinadas oportunidades de financiación, pero lo importante sigue siendo el proyecto que queréis desarrollar.

 

Una subvención puede facilitar vuestra primera inversión, reducir parte del esfuerzo económico o permitir avanzar con mayor margen.

 

Pero no sustituye un modelo de negocio viable ni una planificación razonable.

 

Primero definid el objetivo.

 

Después revisad qué instrumentos de financiación pueden facilitarlo.

 

 

Empezad por definir vuestro proyecto

 

Si sois jóvenes y estáis pensando en emprender, no necesitáis conocer todas las convocatorias disponibles en España antes de empezar.

 

Necesitáis tener claro qué queréis poner en marcha, dónde, cuánto tenéis previsto invertir y en qué fase se encuentra el proyecto.

 

A partir de esos datos resulta mucho más sencillo identificar qué ayudas para jóvenes emprendedores merece la pena estudiar.

 

En La Fábrica de Subvenciones podemos analizar las características de vuestro proyecto e identificar oportunidades de financiación que puedan tener sentido para ponerlo en marcha o hacerlo crecer.

 

Contadnos qué queréis desarrollar y revisamos qué opciones pueden encajar con vuestro proyecto.