Desarrollar algo que todavía no existe implica asumir incertidumbre.

 

Una empresa puede necesitar investigar un nuevo material, desarrollar una tecnología, mejorar significativamente un producto o realizar pruebas antes de saber si una solución funcionará.

 

Este tipo de proyectos puede requerir meses de trabajo, personal especializado, equipamiento y una inversión considerable antes de llegar al mercado.

 

Las ayudas a la investigación y la I+D+i pueden facilitar parte de ese proceso.

 

Sin embargo, no cualquier mejora empresarial puede considerarse investigación o desarrollo.

 

Antes de buscar financiación conviene identificar qué queréis desarrollar, qué dificultad tecnológica existe y qué grado de innovación tiene realmente el proyecto.

 

 

¿Qué son las ayudas a la investigación?

 

Las ayudas a la investigación son instrumentos públicos destinados a facilitar proyectos que generan nuevo conocimiento, desarrollan tecnología o resuelven retos técnicos mediante actividades de investigación, desarrollo o innovación.

 

Pueden estar dirigidas a empresas, universidades, centros tecnológicos, organismos de investigación o proyectos desarrollados en colaboración.

 

En el ámbito empresarial, existen programas específicos para impulsar la I+D+i, tanto mediante subvenciones como a través de préstamos, financiación parcialmente reembolsable y otros instrumentos.

 

Por ejemplo, el CDTI mantiene distintos mecanismos destinados a financiar proyectos empresariales de investigación, desarrollo tecnológico e innovación.

 

No todas las ayudas funcionan de la misma manera.

 

El tipo de financiación dependerá del proyecto y del programa seleccionado.

 

 

 

¿Qué significa I+D+i?

 

Las siglas I+D+i hacen referencia a tres conceptos relacionados, pero diferentes:

 

  1. Investigación

La investigación busca generar conocimiento o resolver una incertidumbre científica o tecnológica.

 

Puede existir una hipótesis, un problema técnico o una cuestión que todavía no tiene una solución suficientemente desarrollada.

 

No se trata simplemente de aplicar una tecnología que ya existe.

 

Existe una incertidumbre que debe resolverse mediante experimentación, análisis o investigación.

 

  1. Desarrollo

El desarrollo transforma ese conocimiento en una solución más cercana a una aplicación real.

 

Puede implicar crear prototipos, desarrollar nuevos procesos, realizar pruebas o comprobar cómo funciona una tecnología en condiciones determinadas.

 

Aquí la empresa ya puede tener una dirección más clara, pero todavía existen retos técnicos que deben resolverse.

 

  1. Innovación

La innovación suele estar más próxima a la aplicación empresarial.

 

Puede consistir en incorporar nuevas tecnologías, mejorar significativamente productos o procesos o desarrollar soluciones que aumenten la competitividad de la empresa.

 

No toda innovación necesita el mismo nivel de investigación.

 

Por eso es importante clasificar correctamente el proyecto antes de elegir una ayuda.

 

 

¿Qué proyectos pueden recibir ayudas de I+D+i?

 

Las ayudas I+D+i pueden financiar proyectos muy diferentes.

 

El denominador común suele ser la existencia de un componente de investigación, desarrollo tecnológico o innovación claramente identificable.

 

  1. Desarrollo de nuevos productos

Una empresa puede querer desarrollar un producto cuyas características todavía requieren investigación o pruebas.

 

Por ejemplo, puede ser necesario:

 

  1. Analizar diferentes materiales.
  2. Diseñar nuevas funcionalidades.
  3. Resolver problemas técnicos.
  4. Crear prototipos.
  5. Realizar ensayos.
  6. Validar el producto antes de producirlo a escala.

En este caso, la financiación puede facilitar parte del proceso de desarrollo.

 

  1. Mejora significativa de productos existentes

No siempre es necesario crear algo completamente nuevo.

 

Un producto existente también puede incorporar una mejora tecnológica suficientemente relevante.

 

La clave está en distinguir entre una evolución rutinaria y un desarrollo que implique un verdadero reto técnico o innovador.

 

Cambiar el diseño exterior de un producto probablemente no constituirá un proyecto de I+D.

 

Desarrollar una nueva tecnología que permita mejorar sustancialmente su rendimiento puede ser diferente.

 

  1. Desarrollo de nuevos procesos

La investigación también puede aplicarse a la forma en la que vuestra empresa produce o presta sus servicios.

 

Podéis desarrollar nuevos procesos destinados a:

 

  1. Reducir tiempos.
  2. Mejorar la precisión.
  3. Utilizar nuevos materiales.
  4. Automatizar actividades complejas.
  5. Reducir determinados consumos.
  6. Resolver limitaciones técnicas actuales.

Si existe un componente tecnológico relevante, puede merecer la pena revisar programas de I+D+i.

 

  1. Prototipos y pruebas de concepto

Antes de lanzar una tecnología puede ser necesario demostrar que funciona.

 

Las pruebas de concepto permiten comprobar si una idea puede convertirse realmente en una solución viable.

 

Posteriormente pueden desarrollarse prototipos más avanzados para validar características, rendimiento o funcionamiento.

 

Estas fases suelen ser importantes dentro de determinados proyectos de investigación y desarrollo.

 

  1. Inteligencia artificial y tecnologías avanzadas

La incorporación de inteligencia artificial puede formar parte de un proyecto de I+D+i cuando existe un verdadero desarrollo tecnológico.

 

Por ejemplo, una empresa puede necesitar:

 

  1. Diseñar nuevos modelos.
  2. Trabajar con sistemas propios.
  3. Resolver un problema tecnológico específico.
  4. Integrar diferentes tecnologías.
  5. Experimentar con nuevas aplicaciones.
  6. Validar un sistema antes de llevarlo al mercado.

Utilizar simplemente una herramienta comercial de inteligencia artificial no convierte automáticamente una inversión en I+D.

 

  1. Investigación industrial

Algunos proyectos requieren generar conocimientos que posteriormente puedan utilizarse para crear nuevos productos, procesos o servicios.

 

Estas actuaciones pueden encontrarse todavía relativamente alejadas de la comercialización.

 

La investigación industrial puede implicar un nivel de incertidumbre mayor que otros proyectos empresariales.

 

  1. Desarrollo experimental

El desarrollo experimental utiliza conocimientos existentes para crear o mejorar productos, procesos o servicios.

 

Puede incluir prototipos, demostraciones, proyectos piloto, pruebas y validaciones.

 

Es habitual encontrar este tipo de actividad dentro de programas de financiación empresarial de I+D.

 

 

¿Una mejora empresarial puede considerarse investigación?

 

No necesariamente.

 

Este es uno de los errores más frecuentes cuando se buscan subvenciones para innovación.

 

Comprar una máquina más moderna, instalar un software disponible en el mercado o sustituir un equipo por otro más eficiente puede ser una inversión útil.

 

Pero eso no significa automáticamente que exista I+D.

 

Un proyecto de investigación o desarrollo suele tener preguntas que todavía deben resolverse.

 

Por ejemplo:

 

¿Podemos conseguir que esta tecnología funcione en estas condiciones?

 

¿Podemos desarrollar una solución que todavía no existe?

 

¿Podemos alcanzar este rendimiento mediante un nuevo proceso?

 

Si la solución ya está perfectamente conocida y únicamente necesitáis adquirirla, probablemente estaremos ante otro tipo de proyecto.

 

 

¿Qué gastos pueden financiar las ayudas de investigación?

 

Los gastos subvencionables dependen de cada convocatoria.

 

En proyectos de I+D pueden aparecer conceptos directamente relacionados con el desarrollo técnico.

 

Por ejemplo:

 

  1. Personal investigador y técnico.
  2. Materiales utilizados durante el proyecto.
  3. Equipamiento e instrumental.
  4. Amortización de determinados equipos.
  5. Desarrollo de prototipos.
  6. Ensayos y pruebas.
  7. Investigación contratada.
  8. Centros tecnológicos.
  9. Servicios especializados.
  10. Determinados gastos generales.
  11. Auditorías vinculadas a la justificación.
  12. Patentes u otros conocimientos técnicos cuando la convocatoria lo permita.

No todos estos conceptos serán válidos en cualquier programa.

 

Las bases reguladoras deben indicar qué puede incluirse, durante qué periodo y bajo qué condiciones.

 

 

¿Puede financiarse el personal de vuestra empresa?

 

En muchos programas de I+D, el personal directamente implicado en el proyecto puede formar parte del presupuesto elegible.

 

Pero no significa que pueda incluirse automáticamente toda la plantilla.

 

Normalmente será necesario identificar:

 

  1. Quién participa.
  2. Qué funciones desarrolla.
  3. Cuánto tiempo dedica al proyecto.
  4. Qué coste corresponde a esa dedicación.
  5. Cómo se acreditará posteriormente.

 

La correcta planificación de las horas y tareas puede resultar especialmente importante durante la justificación.

 

 

¿Puede financiarse la colaboración con universidades o centros tecnológicos?

 

Sí existen programas donde la colaboración con organismos de investigación forma parte del propio proyecto.

 

Una empresa puede necesitar conocimientos, equipamiento o capacidades que no tiene internamente.

 

En estos casos puede colaborar con:

 

  1. Universidades.
  2. Centros tecnológicos.
  3. Organismos públicos de investigación.
  4. Otros centros de I+D+i.
  5. Empresas especializadas.

También existen convocatorias diseñadas específicamente para desarrollar proyectos en cooperación.

 

La Agencia Estatal de Investigación, por ejemplo, dispone de actuaciones de colaboración público-privada destinadas a acercar resultados de I+D+i a los procesos productivos y al mercado. La convocatoria 2025 ya se encuentra cerrada, pero sirve como ejemplo del tipo de instrumentos que pueden publicarse dentro del Plan Estatal.

 

 

¿Puede una pyme solicitar ayudas para investigación?

 

Sí.

Las ayudas de investigación no están reservadas únicamente a grandes empresas o universidades.

 

Las pymes participan de forma habitual en programas de I+D+i.

 

De hecho, en las operaciones aprobadas por el CDTI durante 2026 existe una presencia significativa de pequeñas y medianas empresas.

 

Lo importante es que la empresa pueda demostrar:

 

  1. Que existe un proyecto real.
  2. Que dispone de capacidad para ejecutarlo.
  3. Que el presupuesto es coherente.
  4. Que puede aportar los recursos necesarios.
  5. Que existe un componente tecnológico o innovador suficiente.

 

El tamaño de la empresa también puede influir en determinados porcentajes o condiciones de financiación.

 

 

¿Hay que desarrollar el proyecto en solitario?

 

No.

 

Las actuaciones de I+D pueden plantearse individualmente o mediante cooperación.

 

Proyecto individual

Una única empresa asume el desarrollo.

 

Puede contar con proveedores o determinadas subcontrataciones, siempre que la convocatoria lo permita.

 

Proyecto en cooperación

Varias empresas trabajan conjuntamente y distribuyen las diferentes actividades.

 

Este modelo puede resultar interesante cuando cada participante aporta conocimientos o tecnologías complementarias.

 

Colaboración público-privada

Empresas y organismos de investigación pueden desarrollar conjuntamente determinados proyectos.

 

Esta fórmula busca acercar el conocimiento científico y tecnológico a aplicaciones con potencial empresarial.

 

Cooperación internacional

También existen programas destinados a desarrollar proyectos junto a empresas y organizaciones de otros países.

 

El CDTI mantiene diferentes instrumentos nacionales e internacionales de apoyo a la I+D+i empresarial.

 

 

¿Todas las ayudas a la investigación son subvenciones?

 

No.

 

La financiación pública de la I+D+i puede adoptar diferentes formas.

 

  1. Subvención

Una parte o la totalidad de la ayuda no debe devolverse si el proyecto se ejecuta correctamente y se cumplen las obligaciones establecidas.

 

  1. Préstamo

La empresa recibe financiación que posteriormente tendrá que devolver según las condiciones correspondientes.

 

  1. Ayuda parcialmente reembolsable

Combina una parte que debe devolverse con un tramo no reembolsable.

 

Este modelo es habitual en determinados instrumentos del CDTI.

 

  1. Combinación de subvención y préstamo

Algunos programas pueden utilizar ambas fórmulas.

 

La convocatoria de Proyectos de Colaboración Público-Privada de la AEI, por ejemplo, contempla subvención y préstamo dentro de su esquema de financiación.

 

Por eso conviene analizar la estructura financiera completa y no fijarse únicamente en el importe anunciado.

 

 

¿Cómo saber si vuestro proyecto es suficientemente innovador?

 

No existe una única pregunta que determine el grado de innovación.

 

Pero podéis realizar una primera evaluación.

 

  1. ¿Qué existe actualmente? Debéis conocer las soluciones disponibles.
  2. ¿Qué queréis conseguir que todavía no podéis hacer?
  3. ¿Qué dificultad tecnológica existe?
  4. ¿Qué conocimientos nuevos tendréis que generar?
  5. ¿Existe incertidumbre sobre el resultado?
  6. ¿Será necesario experimentar?
  7. ¿Tendréis que crear prototipos o realizar pruebas?
  8. ¿Qué diferencia tendrá el resultado respecto a las soluciones actuales?

 

Cuanto más claramente podáis explicar estas cuestiones, más sencillo será determinar si estamos ante I+D, innovación o una inversión convencional.

 

 

¿Qué debe tener un buen proyecto de investigación?

 

Una idea innovadora no es suficiente.

 

Para plantear correctamente el proyecto necesitáis convertirla en un plan ejecutable.

 

Conviene definir:

 

  1. Problema: qué queréis resolver.
  2. Estado actual: qué soluciones existen.
  3. Novedad: qué diferencia vuestra propuesta.
  4. Reto tecnológico: qué dificultad debe resolverse.
  5. Objetivos: qué resultados queréis alcanzar.
  6. Actividades: qué trabajos serán necesarios.
  7. Equipo: quién desarrollará cada tarea.
  8. Cronograma: cuándo se realizará.
  9. Presupuesto: cuánto costará.
  10. Resultados: qué obtendrá vuestra empresa.
  11. Mercado: cómo podrá aprovecharse posteriormente.

 

Este trabajo resulta útil incluso antes de localizar una convocatoria.

 

 

¿Cuándo debéis buscar financiación?

 

Preferiblemente, durante la planificación.

 

En muchas ayudas de investigación existe el denominado efecto incentivador.

 

Esto implica que la solicitud debe realizarse antes de iniciar determinadas actividades del proyecto.

 

Por tanto, comenzar los trabajos, firmar determinados compromisos o ejecutar gastos demasiado pronto puede afectar a la financiación.

 

La regla concreta depende del programa.

 

Pero si vuestra empresa todavía está definiendo el proyecto, conviene revisar las ayudas antes de comenzar su ejecución.

 

 

¿Qué documentación puede necesitar una solicitud de I+D+i?

 

Estos proyectos suelen requerir una documentación más técnica que otras subvenciones empresariales.

 

Puede ser necesario preparar:

 

  1. Memoria técnica.
  2. Explicación del estado del arte.
  3. Objetivos tecnológicos.
  4. Actividades y paquetes de trabajo.
  5. Cronograma.
  6. Presupuesto detallado.
  7. Equipo participante.
  8. Currículum o experiencia técnica.
  9. Información económico-financiera.
  10. Previsión comercial.
  11. Acuerdos entre participantes.
  12. Documentación administrativa.

La profundidad dependerá del programa y del tamaño del proyecto.

 

 

¿Dónde pueden encontrarse ayudas para investigación?

 

No existe una única fuente de financiación.

 

Dependiendo del proyecto podéis encontrar instrumentos gestionados por diferentes organismos.

 

CDTI

 

Es uno de los principales organismos públicos para la financiación de I+D+i empresarial y mantiene una cartera amplia de instrumentos.

 

Agencia Estatal de Investigación

Gestiona diferentes programas incluidos dentro del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación.

 

Algunas actuaciones permiten la participación de empresas junto con organismos de investigación.

 

Comunidades autónomas

También pueden existir programas autonómicos dirigidos a investigación, innovación tecnológica o cooperación empresarial.

 

La ubicación donde se desarrolla el proyecto puede ser determinante.

 

Programas europeos

Las empresas también pueden participar en programas europeos de investigación e innovación.

 

Estas oportunidades suelen requerir una preparación específica y, en determinados casos, cooperación internacional.

 

 

¿Conviene adaptar vuestro proyecto a una convocatoria?

 

Solo hasta cierto punto.

 

Una convocatoria puede hacer necesario ajustar determinados aspectos administrativos, presupuestarios o temporales.

 

Pero no debería obligaros a inventar un proyecto únicamente para obtener financiación.

 

Primero debe existir un objetivo empresarial y tecnológico real.

 

Después podéis analizar qué programa encaja mejor.

 

Ese orden es especialmente importante en I+D, donde el desarrollo puede implicar meses o años de trabajo.

 

 

Errores frecuentes al buscar ayudas para investigación

 

  1. Confundir comprar tecnología con investigar

Una adquisición tecnológica puede ser una inversión, pero no necesariamente I+D.

 

  1. No explicar dónde está la innovación

Decir que un proyecto es “innovador” no demuestra por qué lo es.

 

Hay que explicar qué existe actualmente y qué vais a desarrollar de forma diferente.

 

  1. No definir el reto tecnológico

Debe quedar claro qué incertidumbre o dificultad pretende resolver el proyecto.

 

  1. Empezar demasiado pronto

El inicio anticipado puede afectar a determinados programas de financiación.

 

  1. Elaborar el presupuesto al final

Las actividades y los costes deben diseñarse conjuntamente.

 

  1. Ignorar la capacidad financiera

Incluso con financiación pública, la empresa puede necesitar aportar recursos propios o anticipar gastos.

 

  1. Pensar únicamente en la subvención

Existen subvenciones, préstamos, ayudas parcialmente reembolsables y otros instrumentos.

 

La mejor opción depende del proyecto.

 

 

La investigación debe partir de un reto real

 

La financiación pública puede reducir parte del riesgo asociado a desarrollar una nueva tecnología.

 

Pero la ayuda a la investigación no debería convertirse en el origen artificial del proyecto.

 

El punto de partida debe ser vuestro reto.

 

Una tecnología que queréis desarrollar.

 

Un problema que todavía no sabéis resolver.

 

Un producto que necesita nuevas capacidades.

 

Un proceso que requiere investigación antes de poder mejorarse.

 

A partir de ahí puede analizarse qué financiación pública permite compartir parte del esfuerzo y del riesgo.

 

 

Analizad vuestro proyecto antes de buscar la convocatoria

 

Las ayudas a la investigación y la I+D+i pueden facilitar proyectos de desarrollo tecnológico, nuevos productos, procesos, prototipos y otras actuaciones innovadoras.

 

Pero cada programa establece diferentes beneficiarios, presupuestos, intensidades, gastos y condiciones.

 

Antes de preparar una solicitud conviene determinar qué estáis desarrollando, dónde se encuentra la innovación y qué recursos necesita realmente el proyecto.

 

En La Fábrica de Subvenciones podemos analizar vuestro proyecto de investigación, desarrollo o innovación y revisar qué instrumentos de financiación pública pueden tener sentido para vuestra empresa.

 

Contadnos qué queréis desarrollar y solicitad asesoramiento para estudiar qué opciones pueden encajar con vuestro proyecto.